Primera infancia · 2016-11-30 · Alejandra Alvarado

El colecho es una actividad muy común en varias partes del mundo y consiste en compartir la cama familiar con tus hijos, o bien tenerlos cerca de ti en una cuna adosada a tu lecho para mantenerlos lo más cerca posible durante las noches. Actualmente, esta tendencia ha ido ganando muchos seguidores que postulan los beneficios de la crianza natural y el apego en los primeros años del niño. Por otra parte, también existen quienes consideran poco apropiada esta práctica. En este artículo te mostraremos ambas visiones para que te hagas tu propia opinión y decidas si es lo más apropiado para ti o si prefieres otras formas de cercanía familiar que te generen más seguridad y comodidad en todo momento.

Ventajas

  • Se dice que el sueño de tu bebé será más reparador y durará más tiempo, puesto que se sentirá mucho más seguro sintiendo el contacto con sus padres mientras descansa, ya que su frecuencia cardiaca y su respiración tienen a ser más pausadas y le permite usar este momento del día para prepararse ante los desafíos que supone el aprendizaje en los primeros meses de su vida.
  • Compartir la hora de dormir generará lazos beneficiosos para fortalecer desde el comienzo la relación entre padres e hijos, más aún si no se posee la posibilidad de estar con ellos durante el día, debido a las obligaciones laborales o de cualquier tipo que conlleva la rutina de cada uno de nosotros.
  • Tu sueño también debería ser más tranquilo, puesto que el tener a tu hijo o hija a tu lado aportará a que no tengas que levantarte de noche a chequear como se encuentra, así como a conciliar el sueño de forma apropiada sin pensar constantemente en si estará bien o si necesitará algo que no le estás dando en ese momento.
  • Asimismo, se cree que la práctica del colecho ayuda a tus hijos a sentirse más seguros y crecer de forma más independiente, debido a que sienten de forma mucho más fuerte que poseen una conexión con sus padres, a quienes sentirá presentes en todo momento, fortaleciendo su autoestima y generando beneficios en su desarrollo tanto físico como cognitivo.

Desventajas

  • Dormir en la misma cama con tu bebé podría producir lamentables accidentes derivados de un posible aplastamiento durante las noches sin notarlo, o bien enredarse en la ropa de cama sin que puedas advertir esta situación a tiempo.
  • Tu hijo podría comenzar a asociar el momento de dormir con la presencia cercana de los padres, lo que provocaría dificultades de conciliar el sueño a la hora de la siesta o si bien ellos deben ausentarse en algún momento.
  • El colecho podría provocar que no durmieses de forma apropiada al sentirte temeroso de producir algún accidente o asociar cualquiera de sus movimientos nocturnos con alguna necesidad que tenga en ese momento.
  • Existen detractores de esta práctica que señalan que ella genera niños más dependientes y peor preparados para enfrentar procesos de socialización con personas ajenas a su núcleo familiar.

Pues bien, la decisión de optar por el colecho o no está en tus manos. Lo importante es que lo converses con tu pareja y lleguen a un consenso de la mejor forma posible para que, tomes el camino que tomes, tu relación familiar salga fortalecida, así como lo haga también el desarrollo apropiado de tus hijos y su independencia frente al mundo que lo rodea.