Tercer trimestre · 2016-11-23 · Alejandra Alvarado

La diabetes gestacional es una forma de este mal que se desarrolla en algunas mujeres durante el embarazo, que genera un alto nivel de azúcar en su organismo debido a una capacidad deficiente de usar la insulina, hormona presente en procesos de metabolización de los nutrientes que nos entregan los alimentos que consumimos a diario.

Lamentablemente, en la actualidad no se conoce con certeza cuáles son las causas que generan este padecimiento, pero sí se sabe que las mujeres con sobrepeso, fumadoras, mayores de 30 años, que padecen o han padecido hipertensión arterial y síndrome de ovario poliquístico, así como aquellas que tienen antecedentes familiares de diabetes mellitus tienen mayor probabilidad de desarrollarla. Además, esta enfermedad es más común en mujeres de raza latina y afroamericana, por lo que todas las mujeres pertenecientes a dichos grupos de riesgo deben estar atentas a cualquier señal que pueda indicar que se está frente a una diabetes gestacional.

Por otro lado, esta enfermedad se manifiesta por lo general en entre las 24 y las 28 semanas del embarazo, por lo que se debe estar atenta a ciertos síntomas que pueden estar explicitando su presencia. Entre ellos los más frecuentes son visión borrosa, ganas excesivas de orinar y mucha sed, además de un aumento del apetito ligado a una pérdida de masa corporal.

Los efectos que la aparición de diabetes gestacional pueden tener sobre el bebe son múltiples, destacando el retardo de su crecimiento, niveles bajos de glucosa, sobrepeso al momento de nacer, problemas respiratorios durante los primeros años de vida y, además, mayores posibilidades de padecer obesidad y diabetes a lo largo de su crecimiento y adultez.

Para tratar esta patología de forma adecuada, lo más importante es su detección temprana y tratamiento inmediato, el que debe incluir una dieta especial para enfrentar los niveles anormales de azúcar en la sangre, así como evitar periodos largos de ayuno, realizando las comidas diarias como máximo cada dos o tres horas, así como la realización de ejercicio físico y el tratamiento con fármacos que ayuden a tu cuerpo a lidiar con su tratamiento deficiente de la insulina.

Por lo tanto, es sumamente necesario que manejes esta enfermedad y sus consecuencias de la mejor forma posible, especialmente si tienes en cuenta que alrededor de un tercio de las mujeres que padecieron diabetes gestacional sufrirán este mal de forma crónica, así como sus partos serán de mayor riesgo debido al gran tamaño del bebé, lo que podría hacer necesario realizar una cesárea para evitar afectar a tus músculos de la zona vaginal y, además, mantener seguro a tu hijo durante este procedimiento.

Finalmente, si bien debes tomar todas las precauciones necesarias antes de su aparición y el tratamiento adecuado si este mal se presenta, también es importante que te mantengas tranquila frente a este padecimiento, ya que si bien genera embarazos más riesgosos, en la actualidad se cuenta con los mecanismos médicos apropiados para tratarla adecuadamente, evitando así que sus consecuencias sean mayores tanto en tu organismo como en el de tu bebé.