Primera infancia · 2016-11-16 · Alejandra Alvarado

La depresión posparto es una patología de carácter mental que puede afectar a entre un 10% y un 20% de las mujeres que han dado a luz recientemente. Si bien muchas madres pueden sentirse estresadas o con sensación de tristeza o descontrol frente a su nueva situación, debe tenerse especial cuidado en caso que dichas incidencias duren más de dos a tres semanas, puesto que en este caso se puede estar frente a un trastorno que debe ser tratado médicamente.

Si bien no existen causas específicas para el desarrollo de este mal, se cree que existen factores de riesgo que inciden en su aparición, en especial si se ha sufrido cuadros de depresión o ansiedad antes o durante el embarazo. Por otra parte, si no se cuenta con una red de apoyo que esté acompañando a la mujer durante la gestación, así como la existencia de problemas de autoestima, familiares, financieros o de pareja pueden generar mayores probabilidades de padecer depresión posparto.

Existen varias formas de enfrentar esta situación, pero la primera que debe tenerse en cuenta es tu propia visión de los sentimientos que te embarguen luego del parto. Tú eres la persona más indicada para darte cuenta que las sensaciones de miedo frente a los desafíos que estás enfrentando son normales, así como para tomar las medidas que sean necesarias en caso que requieras un tratamiento para superar este momento. Por ello, no debes ignorar las emociones negativas que padezcas, puesto que si este tipo de depresión es detectada a tiempo será enfrentada de mejor forma y con la mayor celeridad posible. Asimismo, no tengas miedo de pedir ayuda y por ningún motivo sientas que eres una mala madre, ya que esta es una situación completamente superable y que bajo ningún punto de vista es tu culpa.

Si estás experimentando alguno de estos síntomas, a los que se puede sumar el exceso o falta de apetito, falta de energía y angustia excesiva, debes consultar a tu médico cuanto antes, quien te explicará cuáles son las formas de diagnosticar a la depresión posparto. Una vez confirmada, tendrás que seguir al pie de la letra los consejos del especialista, entre los que destacan el tener un descanso adecuado, así como no abandonarte y mantener un estilo de vida saludable que te haga sentir segura y válida frente a este padecimiento. Asimismo, puede hacerse necesario un tratamiento de psicoterapia, al cual no debes temer, sino que aprovecharlo de la mejor forma posible para expresar tus sentimientos junto a un especialista de la materia que te ayudará a enfrentarlos y juntos buscar la solución más apropiada en cada caso.

Por otra parte, algunas veces la depresión es más grave de lo esperado y debe tomarse la decisión de recetarme medicamentos que te ayuden a combatirla. Lamentablemente, aún no se sabe con certeza cómo afecta su consumo al bebé en caso que estés amamantando, por lo que esta es una decisión que debes tomar a conciencia junto a un equipo médico que determinará si es necesario corres este riesgo, o bien darle al bebé una alimentación artificial que te permita salir de este problema lo más rápido posible. Tú eres la persona que tiene las herramientas más importantes para enfrentarla, sólo debes atreverte y, además, ser capaz de pedir ayuda y no creer que no tienes derecho a sentirte mal. Te deseamos mucha suerte en todo este proceso y recuerda, se puede salir de él.