Primer trimestre · 2016-12-15 · Alejandra Alvarado

Enfrentar un embarazo es, sin duda, una de las tareas más hermosas y a la vez complejas que una mujer puede experimentar. Es que no sólo se trata de esperar el momento del parto y los desafíos que ello traerá, sino que además se debe seguir una serie de cuidados que permitan que tu futuro hijo nazca sano y sin complicaciones mayores. Por este motivo, y ya sea que tengas más de un bebé o este sea tu primera experiencia como madre, toma nota de algunos consejos para enfrentar de modo apropiado los tres primeros meses de la gravidez de la mejor forma posible.

Es recomendable que desde ya comiences a averiguar cuáles son las alternativas más beneficiosas tanto para el cuidado de tu embarazo como el de tus finanzas y las posibilidades que tu seguro de salud te entrega. Para ello, debes ir inmediatamente tomando decisiones en pos de escoger cuál será el hospital o clínica donde nazca tu bebé, así como el equipo médico que te atenderá cuando sea necesario durante la gestación y, por cierto, en el momento del parto.

En este mismo sentido, si no tienes un médico de cabecera en el ámbito ginecológico, debes dedicarte a buscar uno que cumpla con los requerimientos que necesites y que posea las características que deseas buscar en un profesional de la salud. Busca ayuda no sólo a través de canales de información oficiales del lugar donde te atenderás, sino que también busca consejo de otras madres que te podrán recomendar a sus especialistas y comentarte los pro y los contra que debes tener en consideración a la hora de decidirte por uno de ellos.

En lo relativo a tu cuidado personal, si no poseías hábitos de vida saludable, es hora de comenzar a hacerlos parte de tu rutina. No sólo basta con dejar de consumir alcohol o tabaco, sino que también mantener una dieta apropiada para cumplir con los requerimientos de nutrición idóneos para que tanto tú como tu bebé estén saludables en todo momento.

Asimismo, si no consumiste las dosis necesarias de ácido fólico en los meses previos a la concepción, es momento que lo hagas inmediatamente. Esta vitamina es sumamente importante para el adecuado desarrollo del cerebro de tu bebé, así como para evitar la aparición de patologías que afecten su médula espinal, tales como la anancefalia –o espina dorsal abierta- o la espina bífida, una malformación que puede afectar a la correcta formación de los nervios del bebé.

Finalmente, ante cualquier duda, abstente. Existen una serie de comportamientos o hábitos que pueden afectar a tu bebé, por lo que si tienes dudas sobre si puedes consumir tal o cual alimento o realizar alguna actividad, es aconsejable que lo consultes primero con tu médico tratante, ya que hay sustancias que pueden afectar el correcto desarrollo de tu hijo, como el exceso de cafeína, la ingesta de algunos medicamentos y ciertas comidas o bebidas no recomendadas durante el embarazo, tales como las gaseosas o alimentos crudos o cuya procedencia es desconocida, puesto que podrían traerte más de una complicación que afecte tu embarazo y la salud de tu hijo una vez nacido.