Primera Infancia · 2016-12-27 · Alejandra Alvarado

Una de las partes más importantes dentro de los procesos de aprendizaje que los bebés pasan en la primera parte de su vida es el aprender a comunicarse y decir sus primeras palabras. Si bien este es un proceso que por lo general se inicia alrededor de su primer año de vida, ello no obsta para que desde su nacimiento le entregues herramientas que hagan más fácil su iniciación en el mundo de las palabras y puedas entender sus necesidades de mejor forma, así como de contribuir a su formación intelectual. Por ello, pon en práctica esta serie de consejos que te ayudarán a manejar de la mejor forma posible este ámbito de su aprendizaje.

Para comenzar, si deseas ayudar a tu hijo, facilita el contacto cara a cara con él desde el inicio de su vida. Muéstrate interesada por sus reacciones y gestos, tratando de potenciar la comunicación no verbal, puesto que ella es el paso inicial que tu bebé debe enfrentar para luego comenzar a vocalizar y aprender a decir sus primeras palabras.

En tanto, es importante que tú misma le vayas mostrando los sonidos que nombran a los objetos y situaciones que lo rodean en su rutina diaria. Háblale de forma suave pero firme y hazle saber que está siendo escuchado. Asimismo, entrégale su espacio para que comience a intentar lograr el proceso de comunicación verbal. Si ya está empezando a solicitar cosas mediante la vocalización, no trates de completar sus frases, sino que instalo a que se exprese de manera clara para su edad, mostrándole también tu alegría y satisfacción que logre una pequeña tarea en el arduo camino para conquistar este tipo de habilidades.

Si ya está diciendo sus primeras palabras, de seguro ellas no son del todo correctas, pero representan de alguna forma el objeto o deseo que tu bebé está solicitando. Para ayudar en dicha tarea, no le corrijas haciendo hincapié en sus errores ni diciéndole “no, eso no está bien”. Opta por hacer caso a sus peticiones y, al momento de hacerlo, repite la forma correcta en la que la palabra en cuestión debe decirse, De este modo no minarás su autoestima ni sus intentos por desarrollar el lenguaje hablado, sino que lo ayudarás a hacerlo de una forma apropiada paulatinamente.

Otro recurso que puedes utilizar para ayudarle en este proceso es leerle cuentos tanto como te sea posible. Ello no sólo le ayudará a conocer nuevas palabras, sino que también le hará interesarse en hábitos tan saludables como la lectura, que de seguro lo beneficiarán de mayor, facilitándole los futuros procesos cognitivos que deba enfrentar a lo largo de toda su vida.

Finalmente, si notas que tu bebé tiene ciertos problemas para desarrollar esta habilidad, no desesperes ni lo presiones en exceso. Esto es completamente normal y en la actualidad existen una serie de mecanismos y que pueden ayudarle a mejorar en este ámbito. Asesórate con profesionales que te entreguen pautas de comportamiento en este sentido y que, además te dirán si es necesario tomar alguna otra decisión que beneficie el aprendizaje de la lengua materna.